Dos lobos marinos rescatados por el Centro de Rehabilitación de Fauna Marina (CRFM) de Aquarium Mar del Plata, fueron liberados hace unos días en perfecto estado de salud.

Esto ha sido posible gracias al esfuerzo y dedicación del departamento técnico del CRFM, quienes realizaron, durante un período aproximado de dos meses, el apropiado cuidado y tratamiento médico veterinario. Tras certificar que los dos ejemplares se encontraban totalmente rehabilitados y aptos para volver a su medio natural, fueron liberados.
Ambos son lobos marinos de dos pelos (Arctocephalus australis). “Roberta”, de aproximadamente 2 años, fue encontrada el pasado 20 de Noviembre en la zona del Paseo Jesús de Galindez, presentando una importante herida infectada en su aleta anterior izquierda. Por este motivo debió recibir curaciones diarias, a la vez que se suministraban antibióticos por vía oral para controlar la infección.  Totalmente recuperada, se le ha quedado una pequeña cicatriz como secuela.

 “Sebastián” fue hallado enla zona de Playa Waikiki el 25 de noviembre. También es un ejemplar joven que se encontraba en la playa y se lo veía con bajo peso y muy decaído. Fue trasladado para su evaluación y se constató que presentaba una enteritis muy importante de origen parasitario.

“Es común caminar por las playas de la ciudad y encontrarnos con ejemplares de esta especie. Debemos saber que son animales silvestres y que podrían ocasionar lesiones severas por mordeduras. Por eso aconsejamos al público en general  no intervenir  en caso de encontrar estos ejemplares”, nos explican desde Aquarium Mar de Plata.  “También debemos mencionar que esta zona es su hábitat natural y algunas veces  se los puede ver descansando sobre las rocas por largas horas y no por eso deberían estar enfermos o necesitar ayuda”.

Sin embargo otras veces, deben salir del agua a causa de algún problema de salud y es en ese momento, donde el equipo de rescate interviene  y evalúa los procedimientos necesarios a seguir en cada caso.

Gracias a los avisos de la comunidad y a los cuidados del personal especializado, estas dos historias terminaron con un final feliz.

Rebeca, ¿qué nos puedes contar de ti?

Mi nombre es Rebeca Ortega. Soy Licenciada en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, donde también realicé los cursos de Doctorado en el programa de Comportamiento Animal y presenté el DEA (Diploma de Estudios Avanzados) sobre el Comportamiento en Pandas Gigantes.

Me gusta mucho viajar, sobre todo a lugares en los que poder disfrutar de la naturaleza, y  practicar actividades al aire libre como escalar, hacer  snowboard, submarinismo, patinar…

¿Cuándo empezaste a trabajar en el Zoo?

En el año 2003 empecé haciendo prácticas, a través de la Universidad Autónoma, de observación del comportamiento de especies como el Rinoceronte Indio, los Pandas Rojos o los Flamencos. También colaboré en un estudio de comportamiento sobre la introducción de un nuevo individuo en el grupo de Gorilas y realicé mi proyecto de fin de carrera sobre Enriquecimiento Ambiental en Osos Asiáticos.

Hace 9 años empecé a trabajar como cuidadora de Pandas Gigantes (en Octubre de 2007), coincidiendo con la llegada de nuestra pareja Bing Xing y Hua Zui Ba a Zoo Aquarium de Madrid. Además, durante los 3 primeros años compaginaba las labores de cuidadora con el desarrollo de un estudio de comportamiento sobre la pareja de pandas, observando sus patrones de actividad, el grado de aceptación de las diferentes especies de bambú, el comportamiento de la hembra durante el celo y también durante la gestación.

¿Cómo es tu día a día?

Los pandas gigantes tienen una dieta muy exigente, por lo que una gran parte de nuestro trabajo gira en torno al bambú. Cada día, preparamos los 150 kg de bambú que necesitamos para alimentar a nuestra familia de pandas. El bambú se almacena en cámaras frigoríficas para mantenerlo siempre fresco y lo seleccionamos, pesamos y lavamos para garantizar su buena calidad.

Otra de las rutinas diarias es hacer un seguimiento y control exhaustivo de nuestros animales: comprobamos que se encuentran en buenas condiciones de salud, pesamos tanto a los animales como sus heces para comprobar la cantidad de bambú ingerido. Asimismo, realizamos entrenamientos médicos y observamos su comportamiento con la ayuda de grabaciones durante las 24 horas.

También llevamos a cabo las labores de limpieza y desinfección de las instalaciones, así como el control de la temperatura en las instalaciones climatizadas.

¿Qué es lo  mejor de tu trabajo?

Sin duda, los animales. Lo mucho que te aportan y todo lo que te pueden llegar a transmitir. Se puede aprender mucho de ellos, simplemente observándolos. Cuando ya los conoces y ellos te conocen a ti, llegas a vivir momentos en los que puedes conectar con ellos de una manera muy especial.

¿Qué se siente cuidando a una especie tan emblemática cómo el oso panda?

Pues se siente una gran responsabilidad, y al mismo tiempo un privilegio muy grande.
Los pandas son el símbolo mundial de la conservación, y están muy amenazados (tan solo quedan 1864 ejemplares en su hábitat natural). Cuando comienzas a conocer la especie, enseguida te conquistan y te das cuenta de lo especiales que son. Realmente son unos animales únicos y muy entrañables.

¿Y cuando se consigue un gran hito como el nacimiento de, por ejemplo, la última cría Chulina?

 Creo que para cualquier cuidador el nacimiento de una cría siempre es un momento inolvidable. A lo largo de estos años he tenido la enorme fortuna de ver nacer a 4 crías: Po y De De (2010), Xing Bao (2013) y ahora Chulina (2016). Han sido, sin duda, las experiencias más gratificantes y emocionantes de mi trabajo. Es muy bonito verles crecer, cómo evolucionan cada día, cómo van aprendiendo a desarrollar todas sus habilidades. Pero lo que todavía aún hoy más me impresiona es el instinto maternal tan desarrollado de Hua Zui Ba, la ternura y dedicación con que ha cuidado de cada uno de ellos.

Tanto la reproducción como la supervivencia de las crías son realmente difíciles para los pandas, por lo que poder contribuir con el nacimiento de un nuevo individuo al programa de cría de esta especie tan amenazada, es todo un éxito que implica el esfuerzo coordinado de muchas personas.

¿Nos podrías dar algunos consejos para que cuidemos el medio ambiente y/o cómo podemos colaborar para ayudar en el cuidado de especies en peligro de extinción?

 Quizá lo más importante es empezar por cuidar y respetar nuestro entorno más próximo, solo si todos ponemos de nuestra parte se podrán conseguir grandes logros.

Y algo que también está al alcance de todos es fijarnos cuando compramos, si lo que consumimos son productos certificados, que sean respetuosos con el medio ambiente o reducir nuestro consumo energético. Son pequeños gestos que, a simple vista, pueden parecer demasiado simples pero en conjunto ayudarán a conservar nuestra biodiversidad.

Rebeca Ortega, cuidadora de Pandas Gigantes de Zoo Aquarium de Madrid.

 

La presencia de linces en el Zoo de Madrid es clave para el éxito de su programa de conservación y educación. Así lo ha manifestado el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, José Fiscal, en una noticia recogida por el diario La Información.

Los dos ejemplares que fueron cedidos al Zoo de Madrid, Jazmin y Kalama (una hembra nacida en 2012 y un macho del 2013, respectivamente), se han adaptado a la perfección a su nuevo hogar y desarrollan sus hábitos de vida con total normalidad.

Esta iniciativa forma parte del programa de conservación y recuperación de esta especie en la península. Para Fiscal,  es fundamental el papel que juegan los zoos y centros similares para dar a conocer la problemática situación en la que se encuentra esta especie en peligro de extinción, además de concienciar a los ciudadanos de la importancia de su conservación.

Este tipo de acogidas se iniciaron en Andalucía con el Zoobotánico de Jerez de la Frontera (Cádiz) para continuar con la presencia de una pareja en el Zoo de Lisboa y dos ejemplares más que fueron cedidos en 2015 a Selwo Aventura (Málaga).

En el caso del Zoo Aquarium de Madrid, antes de cederse los ejemplares, el equipo del Programa de Conservación del Lince Ibérico realizó una pormenorizada inspección al recinto, verificando la idoneidad de las instalaciones, tanto exteriores como interiores, su seguridad, cocina, cualificación del personal, clínica veterinaria y programa de divulgación.

Este programa, gestionado a través del convenio de colaboración entre la Junta de Andalucía y el Ministerio de Medio Ambiente con la colaboración de numerosas instituciones y expertos ha hecho posible, en los últimos años, reducir su categoría de “peligro crítico” a “peligro” contabilizándose, actualmente, una población de 404 ejemplares, frente a los 94 de 2.002.

Jazmín y Kalama, los dos ejemplares cedidos a Zoo Aquarium de Madrid, al no ser aptos para la reproducción, cumplirán uno de las principales misiones de este programa cuyo objetivo es la concienciación, preservación y sensibilización educativa de la especie y su problemática. En este sentido, el Plan de Cría del Lince Ibérico in situ pretende reproducir animales idóneos para la reintroducción que refuercen las poblaciones silvestres, incrementando su variabilidad genética y recrear poblaciones extintas.

Cuando la Fundación Make a Wish nos trasladó el deseo de Oriol, no tuvimos ninguna duda en hacerlo realidad: quería conocer a Bob Esponja, su fiel compañero durante sus días en el hospital. Un sueño hecho realidad gracias al cual el pequeño disfrutó como nunca con su familia en el Parque de Atracciones de Madrid.

“Os presentamos a Oriol. Tiene seis años y tiene una lengua de trapo que no para de hablar. El primer día que le conocimos sólo conseguíamos captar su atención si hablábamos de Bob Esponja. Enseguida supimos que esa era su ilusión, pero a la vez nos preguntábamos si es que ese día estaba únicamente focalizado en su amigo Bob… la madre nos sacó de dudas enseguida. Tiene pasión, adoración por Bob. No es que hoy sólo hable de él, es que todos los días únicamente habla de lo que hace Bob, de lo que habría hecho Bob en una situación similar… en fin, que no nos habíamos equivocado”.

Así nos presentó la Fundacion Make a Wish a Oriol y su deseo por conocer a Bob Esponja.El pequeño, poco a poco, empezaba a recuperar su normalidad: estar con sus padres y su hermano Adrià, ver a sus amigos e ir al colegio… Y para conseguirlo era fundamental recuperar energía y volver a comerse el mundo con su sonrisa. La ilusión de ver a Bob Esponja en el Parque de Atracciones de Madrid gracias a la Fundación Parques Reunidos le dio fuerzas; una jornada inolvidable en la que disfrutó de nuevo junto a toda la familia.

Cómo no, Bob Esponja, Patricio y compañía no pudieron resistirse a este pequeño fan incondicional y le abrieron las puertas de la piña submarina. “Oriol se ha sentido especial por el trato que ha recibido de todo el mundo. Ha sido extraordinario” nos dijeron sus padres. Oriol pudo divertirse, de nuevo, como un niño, haciendo el punto y seguido necesario para recuperar el día a día junto a su familia y sus amigos.

Trabajar la ilusión en familia les ha unido en un objetivo común en el que todos han participado y han hecho también partícipes a médicos, enfermeras y muchos amigos y familiares. Los papás se han proyectado en la ilusión como un momento único para vivir los cuatro juntos, disfrutando en familia para coger toda la fuerza necesaria que les permita enfrentarse a esta nueva etapa con esperanza dejando atrás los miedos y las incertidumbres que durante todo este tiempo se han adueñado de sus vidas.

Desde el 2012, la Fundación Parques Reunidos colabora con Make a Wish para cumplir los sueños de estos pequeños valientes que se enfrentan a duros tratamientos oncológicos. La ilusión es una pieza fundamental para la cura de esta enfermedad. Poder aportar nuestro pequeño granito de arena es para nosotros un auténtico regalo. Gracias a la Fundación Make a Wish por dejarnos participar.