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La NUPAIlusión de Nora

7 de octubre de 2019

Nora tiene 5 años y sufre Síndrome Nefrótico Congénito Finlandés. Esta enfermedad hace que sus riñones no funcionen correctamente y eliminen cosas que Nora necesita para crecer y vivir. Desde hace tres años Nora sigue un tratamiento de hemodiálisis, que consiste en suplir la función de los riñones gracias a una máquina que filtra la sangre en su lugar.

Gracias este tratamiento Nora podrá crecer hasta poder recibir un riñón de su madre, pero para recibirlo, Nora y a su familia tuvieron que trasladarse de Burgos a Madrid, donde han pasado la mayoría del tiempo en el hospital.

Nora ha sido una valiente durante todo el tiempo que ha pasado en Madrid, siempre feliz y con ganas de salir adelante, ha aprovechado el tiempo que ha pasado en el hospital para hacer muchísimos amigos que la quieren y comparten sus ganas de mejorarse.

Despedida en el Zoo

La NUPAilusión de Nora tuvo lugar para celebrar que, por fin, existe un tratamiento alternativo para Nora: la diálisis peritoneal. Desarrolla la misma función que la hemodiálisis, pero permite que Nora pueda estar en casa, en Burgos, e ir al cole de forma más normal, estando menos tiempo en el hospital.

La llegada de Nora al Zoo de Madrid, en el momento en que le descubren los ojos para ver la sorpresa de sus amigos.

El día de la visita de Nora al Zoo de Madrid, llegó con los ojos tapados, sin tener ni idea de a dónde iba. Mientras, sus amigos del hospital la esperaban con una pancarta que habían preparado, en la que pudo leer «Te vamos a echar de menos» y una carta muy especial que recogió del cuello de un perro de peluche enorme.

La carta tenía un mensaje de parte de todos los amigos de Nora, agradeciéndole su fuerza, su valentía y su buena actitud, que han conmovido a toda la gente que ha tenido la suerte de convivir con ella durante los años que ha pasado en Madrid. Sus padres se emocionaron mucho y ella estaba tan nerviosa que no sabía qué hacer.

El momento de la sorpresa de Nora que prepararon sus padres y todos sus amigos del hospital, con pancarta incluída.

Cuando Nora se dio cuenta que estaba en el Zoo, no se lo podía creer. Fue una gran sorpresa que quiso disfrutar al máximo con sus amigos. Todos ellos recorriendo el Zoo, disfrutando de cada animal que encontraban por el camino y haciéndose fotos con todos ellos. Le impresionó muchísimo la exhibición de aves rapaces. Nunca había visto nada igual, y muchos de sus amigos tampoco.

Una visita inolvidable

Nora tenía tanta energía y ganas de descubrir todo lo que esconde el Zoo que se impacientó en la parada obligada en el merendero… ¡no quería perderse nada! La exhibición de delfines fue otra de las favoritas. Todos los niños se quedaron boquiabiertos con todo lo que pueden hacer estos animales tan inteligentes y aprendieron muchas cosas nuevas.

Nora y sus amigos en el delfinario del Zoo esperando a que comenzara la exhibición de delfines

Además, durante el video de comportamientos voluntarios para el seguimiento médico, todos los niños que acompañaron a Nora se sintieron identificados con los animales, que, como ellos, tiene que aprender a dejarse hacer para que los veterinarios puedan realizar analíticas, y no paraban de comparar sus estrategias para no ponerse nerviosos cuando les sacan sangre en el hospital.

La emoción de Nora continuó incluso después de irse del Zoo. Por la noche no podía dormirse y no paraba de decirle a su madre: “Mamá, ¡qué sorpresa tan guay eh!”. La visita al Zoo marca el fin de una etapa en la vida de Nora y le ha dado aún más fuerza e ilusión para la etapa que sigue: poder vivir más tiempo en casa, aunque sea mucho el camino que le queda por delante hasta llegar al trasplante.

La emoción de Nora fue constante durante toda la visita al Zoo e incluso cuando volvió a su casa por la tarde.

Desde la Fundación Parques Reunidos y el Zoo Aquarium de Madrid, agradecemos a fundaciones como NUPA que sigan confiando en nosotros para realizar estas experiencias, que hacen posibles los sueños e ilusiones de tantos niños que se enfrentan a enfermedades graves, que viven prácticamente en los hospitales donde les atienden y que encuentran en estas ilusiones la fuerza para seguir luchando.