Roberta y Sebastián vuelven al mar

Dos lobos marinos rescatados por el Centro de Rehabilitación de Fauna Marina (CRFM) de Aquarium Mar del Plata, fueron liberados hace unos días en perfecto estado de salud.

Esto ha sido posible gracias al esfuerzo y dedicación del departamento técnico del CRFM, quienes realizaron, durante un período aproximado de dos meses, el apropiado cuidado y tratamiento médico veterinario. Tras certificar que los dos ejemplares se encontraban totalmente rehabilitados y aptos para volver a su medio natural, fueron liberados.
Ambos son lobos marinos de dos pelos (Arctocephalus australis). “Roberta”, de aproximadamente 2 años, fue encontrada el pasado 20 de Noviembre en la zona del Paseo Jesús de Galindez, presentando una importante herida infectada en su aleta anterior izquierda. Por este motivo debió recibir curaciones diarias, a la vez que se suministraban antibióticos por vía oral para controlar la infección.  Totalmente recuperada, se le ha quedado una pequeña cicatriz como secuela.

 “Sebastián” fue hallado enla zona de Playa Waikiki el 25 de noviembre. También es un ejemplar joven que se encontraba en la playa y se lo veía con bajo peso y muy decaído. Fue trasladado para su evaluación y se constató que presentaba una enteritis muy importante de origen parasitario.

“Es común caminar por las playas de la ciudad y encontrarnos con ejemplares de esta especie. Debemos saber que son animales silvestres y que podrían ocasionar lesiones severas por mordeduras. Por eso aconsejamos al público en general  no intervenir  en caso de encontrar estos ejemplares”, nos explican desde Aquarium Mar de Plata.  “También debemos mencionar que esta zona es su hábitat natural y algunas veces  se los puede ver descansando sobre las rocas por largas horas y no por eso deberían estar enfermos o necesitar ayuda”.

Sin embargo otras veces, deben salir del agua a causa de algún problema de salud y es en ese momento, donde el equipo de rescate interviene  y evalúa los procedimientos necesarios a seguir en cada caso.

Gracias a los avisos de la comunidad y a los cuidados del personal especializado, estas dos historias terminaron con un final feliz.