Conoce a Rebeca Ortega, cuidadora de osos panda

Rebeca, ¿qué nos puedes contar de ti?

Mi nombre es Rebeca Ortega. Soy Licenciada en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid, donde también realicé los cursos de Doctorado en el programa de Comportamiento Animal y presenté el DEA (Diploma de Estudios Avanzados) sobre el Comportamiento en Pandas Gigantes.

Me gusta mucho viajar, sobre todo a lugares en los que poder disfrutar de la naturaleza, y  practicar actividades al aire libre como escalar, hacer  snowboard, submarinismo, patinar…

¿Cuándo empezaste a trabajar en el Zoo?

En el año 2003 empecé haciendo prácticas, a través de la Universidad Autónoma, de observación del comportamiento de especies como el Rinoceronte Indio, los Pandas Rojos o los Flamencos. También colaboré en un estudio de comportamiento sobre la introducción de un nuevo individuo en el grupo de Gorilas y realicé mi proyecto de fin de carrera sobre Enriquecimiento Ambiental en Osos Asiáticos.

Hace 9 años empecé a trabajar como cuidadora de Pandas Gigantes (en Octubre de 2007), coincidiendo con la llegada de nuestra pareja Bing Xing y Hua Zui Ba a Zoo Aquarium de Madrid. Además, durante los 3 primeros años compaginaba las labores de cuidadora con el desarrollo de un estudio de comportamiento sobre la pareja de pandas, observando sus patrones de actividad, el grado de aceptación de las diferentes especies de bambú, el comportamiento de la hembra durante el celo y también durante la gestación.

¿Cómo es tu día a día?

Los pandas gigantes tienen una dieta muy exigente, por lo que una gran parte de nuestro trabajo gira en torno al bambú. Cada día, preparamos los 150 kg de bambú que necesitamos para alimentar a nuestra familia de pandas. El bambú se almacena en cámaras frigoríficas para mantenerlo siempre fresco y lo seleccionamos, pesamos y lavamos para garantizar su buena calidad.

Otra de las rutinas diarias es hacer un seguimiento y control exhaustivo de nuestros animales: comprobamos que se encuentran en buenas condiciones de salud, pesamos tanto a los animales como sus heces para comprobar la cantidad de bambú ingerido. Asimismo, realizamos entrenamientos médicos y observamos su comportamiento con la ayuda de grabaciones durante las 24 horas.

También llevamos a cabo las labores de limpieza y desinfección de las instalaciones, así como el control de la temperatura en las instalaciones climatizadas.

¿Qué es lo  mejor de tu trabajo?

Sin duda, los animales. Lo mucho que te aportan y todo lo que te pueden llegar a transmitir. Se puede aprender mucho de ellos, simplemente observándolos. Cuando ya los conoces y ellos te conocen a ti, llegas a vivir momentos en los que puedes conectar con ellos de una manera muy especial.

¿Qué se siente cuidando a una especie tan emblemática cómo el oso panda?

Pues se siente una gran responsabilidad, y al mismo tiempo un privilegio muy grande.
Los pandas son el símbolo mundial de la conservación, y están muy amenazados (tan solo quedan 1864 ejemplares en su hábitat natural). Cuando comienzas a conocer la especie, enseguida te conquistan y te das cuenta de lo especiales que son. Realmente son unos animales únicos y muy entrañables.

¿Y cuando se consigue un gran hito como el nacimiento de, por ejemplo, la última cría Chulina?

 Creo que para cualquier cuidador el nacimiento de una cría siempre es un momento inolvidable. A lo largo de estos años he tenido la enorme fortuna de ver nacer a 4 crías: Po y De De (2010), Xing Bao (2013) y ahora Chulina (2016). Han sido, sin duda, las experiencias más gratificantes y emocionantes de mi trabajo. Es muy bonito verles crecer, cómo evolucionan cada día, cómo van aprendiendo a desarrollar todas sus habilidades. Pero lo que todavía aún hoy más me impresiona es el instinto maternal tan desarrollado de Hua Zui Ba, la ternura y dedicación con que ha cuidado de cada uno de ellos.

Tanto la reproducción como la supervivencia de las crías son realmente difíciles para los pandas, por lo que poder contribuir con el nacimiento de un nuevo individuo al programa de cría de esta especie tan amenazada, es todo un éxito que implica el esfuerzo coordinado de muchas personas.

¿Nos podrías dar algunos consejos para que cuidemos el medio ambiente y/o cómo podemos colaborar para ayudar en el cuidado de especies en peligro de extinción?

 Quizá lo más importante es empezar por cuidar y respetar nuestro entorno más próximo, solo si todos ponemos de nuestra parte se podrán conseguir grandes logros.

Y algo que también está al alcance de todos es fijarnos cuando compramos, si lo que consumimos son productos certificados, que sean respetuosos con el medio ambiente o reducir nuestro consumo energético. Son pequeños gestos que, a simple vista, pueden parecer demasiado simples pero en conjunto ayudarán a conservar nuestra biodiversidad.

Rebeca Ortega, cuidadora de Pandas Gigantes de Zoo Aquarium de Madrid.